martes, 22 de junio de 2010

Mi padre Fermín


Fermín (mi padre) ingresó en San Juan de Dios en Abril tras varias recaidas. Mis hermanos y yo hemos estado muy cerca de él estos últimos años, atendiendo sus necesidades, disfrutando de su sabiduría, de su buen humor, de su cariño. Era un buen critico de la vida y hasta de mis acuarelas. Su cuerpo iba deteriorandose mientras su alma crecia a lo esencial, a Dios. Cuantas cosas nos hemos dicho... En su última mañana aquí, sus ojos se iban al Cristo Crucificado que había en la habitación, quería besarlo! ....

Cuento esto, porque hoy hace un mes que murió. Lo hizo como un caballero cristiano, con aceptación, dándo gracias al médico y recibiendo los últimos sacramentos: yo quisiera morir así ...